PREAMBULO
La Tierra es una entidad viviente en evolución. Cada
forma de vida en la Tierra es una parte importante de esta entidad
viviente. En consecuencia, nosotros los miembros de la raza humana debemos
de cultivar la consciencia de que somos miembros de una comunidad global
de vida y que todos compartimos una misión común y una responsabilidad
por el futuro de nuestro planeta.
Cada uno de nosotros tiene un papel que jugar en la
evolución de nuestro planeta y para alcanzar la paz mundial, cada uno de
nosotros debe de vivir de acuerdo a nuestras responsabilidades y
obligaciones. A la fecha, son escasas las personas en la Tierra que están
completamente satisfechas con la vida. Nosotros estamos encarando
conflictos alrededor del mundo al competir por los limitados recursos y
territorios. Esto ha tenido un efecto devastador en el medio ambiente
global.
A medida que entramos al nuevo milenio, más que nunca,
la realización de la paz del mundo depende del despertar de la
consciencia de cada individuo de la raza humana. En la actualidad, es
imperativo que cada ser humano asuma la responsabilidad de construir la
paz y la armonía en su corazón. Todos nosotros tenemos esta misión
común que debemos cumplir en su totalidad. La paz mundial se logrará
cuando cada miembro de la humanidad llegue a ser consciente de esta
misión común, cuando todos nos unamos por nuestro común propósito.
Hasta ahora, en términos de poder, riqueza, fama,
conocimiento, tecnología y educación, la humanidad ha estado dividida
entre individuos, naciones y organizaciones que tienen recursos y otras
que no lo tienen. Ha habido también distinciones entre los dadores y los
receptores, los que ayudan y los que son ayudados.
En consecuencia, declaramos nuestro propósito de
trascender todas estas dualidades y distinciones con un concepto
totalmente nuevo, el que servirá como nuestros cimientos que colocamos
para construir un mundo pacífico.
PRINCIPIOS GENERALES
En la nueva era, la humanidad avanzará hacia un
mundo de armonía, es decir, un mundo en el cual cada individuo y cada
nación pueda dar lugar en forma libre al uso y desarrollo de las
cualidades individuales, viviendo en armonía unos con otros y con toda
forma de vida de la Tierra. Para realizar esta visión, establecemos los
siguientes principios fundamentales:
1. Reverencia por la vida
Crearemos un mundo basado en el amor y la armonía
en el cual todas las formas de vida sean respetadas.
2. Respeto por todas las diferencias
Crearemos un mundo en el cual se respeten todas las
diferentes razas, grupos étnicos, religiones, culturas, tradiciones y
costumbres. El mundo debe ser un lugar libre de discriminación o
confrontación, en lo social, en lo físico y en lo espiritual; un lugar
donde la diversidad sea apreciada y disfrutada.
3. Gratitud y coexistencia con toda la naturaleza
Crearemos un mundo en el cual cada persona esté
consciente de que somos capaces de vivir con las bendiciones de la
naturaleza y de vivir en armonía con ella, mostrando gratitud por todo
animal, planta y cualquier otra forma de vida.
4. Armonía entre lo espiritual y lo material
Crearemos un mundo basado en el armonioso balance de la
civilización material y espiritual. Romperemos el círculo de nuestro
énfasis en lo material y dejaremos que una sana espiritualidad florezca
en la humanidad. Nosotros debemos construir un mundo donde no sólo la
abundancia material sino que también la riqueza espiritual sean
valoradas.
PRACTICA
Pondremos en práctica estos principios guiados por lo
siguiente:
Como individuos:
Debemos ir más allá de una era donde la autoridad y
la responsabilidad estén en manos de estados nacionales, grupos étnicos
y religiones, a una en donde el individuo es lo más importante.
Visionamos una "Era de lo Individual", no en el sentido de
egoísmo, sino una era en la que cada individuo esté dispuesto para
aceptar su responsabilidad y llevar a cabo su misión como un miembro
independiente de la raza humana.
Cada uno de nosotros deberá cumplir nuestra gran
misión de producir amor, armonía y gratitud en nuestro propio corazón
y, desde allí, llevar armonía a todo el mundo.
En nuestros campos especializados:
Construiremos un sistema de cooperación, en el cual la
sabiduría sea puesta al servicio de lo más elevado del conocimiento
técnico, de las capacidades y habilidades en diversos campos, tales como:
la educación, la ciencia, la cultura y las artes, así como también en
la religión, la filosofía, la política y la economía.
Como la joven generación:
En el siglo 20, los mayores, los profesores y la
sociedad eran los educadores de los niños y los niños estaban siempre en
disposición de ser instruidos. En el siglo 21 los adultos aprenderemos de
las maravillosas cualidades de los niños, tales como su pureza,
inocencia, iluminación, sabiduría e intuición, para inspirarnos y
elevarnos juntos. La joven generación jugará un papel muy importante en
la creación de la paz para un futuro brillante.